Martes, Septiembre 07, 2010
   
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El precio de una transición Pentecostal

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Escuche la Predica Aqui :: 09-05-10 Apostol Raul Vargas El precio de una transicion Pentecostal

 

El precio de una transición Pentecostal

Apóstol Raul Vargas


 

Te quiero hacer una pregunta ¿estás viviendo un verdadero pentecostés? La respuesta a esta pregunta puede cambiar el curso de tu vida. En estos últimos tiempos debemos de estar encendidos en el poder de Dios, muchos serán incomodados en estos tiempos por medio del Espíritu Santo y los que no hagan caso a esto, lo serán por un terremoto o algo fatal que se pueda llevar todo lo que tienen. No podemos conformarnos con lo que tenemos porque no es suficiente, Dios nos ha llamado a más. ¡Es tiempo de clamar a Dios por la restauración y empezar una TRANSICION a una vida de Pentecostés!

Yo no sé cuántos de nosotros estamos dispuestos a pagar el precio de “una transición Pentecostal”, y digo esto, porque cada vez que podemos ver todo lo sucedido en Jerusalén con la llegada de Jesús, entendemos que ha sucedido un cambio y un cambio radical. Pescadores, publicanos y personas comunes y corrientes, se convierten a Jesús entrando a un discipulado fuerte en donde sus vidas se incorporan a esta transición que los ha sacado del conformismo y a servir a Dios. No sé si recuerdas cuando eras una persona común y corriente hasta que alguien te habló de Jesús. Tu perspectiva de la vida cambió y empezaste a ver las cosas diferentes. Es muy difícil sobrevivir a esta vida sin un discipulado responsable, no podemos decir “hago lo que quiero” o “voy donde quiero”, sino, es someterse a lo que Dios quiere para nosotros.

Dice Juan 21:15-18, que Pedro era una persona que vivía su rutina pero decidió entrar en un verdadero discipulado; es dura esta palabra, pero ahí no terminan las cosas, Jesús les dijo también en Hechos 5: “deben de esperar y quedarse en un lugar hasta que llegue el Espíritu Santo”. Había un cambio en ellos y la palabra había cambiado sus vidas. Estaba Pedro con muchos discípulos esperando ser transformado, esperaban a una persona que iba a cambiar sus vidas, algo que los iba a cambiar por siempre.

Muchos de nosotros nos hemos conformado con solo recibir al Señor, pero quiero decirte que Dios tiene algo más para ti. Tenemos que anhelar y vivir esta experiencia sobrenatural. Cuando llegó el Espíritu Santo, fueron transformados, aquel Pedro que se avergonzaba de Jesús, ahora se paraba en frente de miles de hombres y predicaba la palabra. Esta fue una transformación de alguien que se encontraba con el Espíritu Santo. Con este cambio, hubo cosas que molestaron a otros, ya que la iglesia tenía sus normas y reglas, los concilios trataban de mantener tradiciones y orden según ellos,  pero no se podía, y cada cristiano estaba lleno del poder de Dios y no los podían parar.

Yo se que a nadie le gusta que le incomoden, pero si quieres ser un buen cristiano debes dejar que el Espíritu Santo te incomode, este Espíritu viene con fuego, con gozo, con bautismo de poder. Esto no es cuestión de trabajar y seguir viviendo, sino que Dios tiene un plan para tu vida. Yo no quisiera ver que las cosas sucedan a nuestro alrededor y que muchos no sean parte en medio de ese mover. Levantarse contra los fariseos y los religiosos de aquel tiempo, no fue fácil, era una tarea dura, y en ese momento comenzó la persecución por todos los medios posibles, ya que era una nación dentro de otra que la tenía conquistada.

Cuando eres lleno del Espíritu Santo, vas a enfrentarte a muchas personas. Tal vez no haya un concilio o un sanedrín, sino  tu misma familia, amigos o personas que no van a entender lo que es estar lleno del Espíritu Santo, y debes decidir si quieres agradarles a ellos o a Dios. Esta transición al pentecostés se puede ver en Hechos 2:40-41, cuando Pedro deja la cobardía y empieza a hablar lleno del poder de Dios y a decir las cosas como son. Este pentecostés vino a traer una vivencia fuerte en las personas, ya que el Espíritu Santo se mantenía fuerte en los corazones de ellos. Esta predicación se extendió y habla de tres mil y luego cinco mil personas que se iban agregando. ¡Ese es el fuego de la palabra! cuando hay alguien con fuego para predicar, es imposible detenerle a la hora de hablar.

Cuando solo hablas de deporte en el trabajo, está bien, pero Dios quiere ungirte y darte mucho más para decir.

Hechos 4:1-2, los religiosos estaban resentidos por las enseñanzas de los apóstoles, (siempre van a haber personas que se duelan o resientan con lo que haces). Luego empezaron las amenazas y cuando llegaron al templo y sanaron por el poder de Dios al paralítico, las cosas tomaron otro color, ya no era esa iglesia seca, sino que la manifestación de Dios se empezó a dar en medio de todos. El Espíritu Santo empezó a capacitar a una iglesia llena de fuego.

Esto te lo digo por lo siguiente: “hay mucha gente que cree que estamos viviendo un verdadero pentecostés en nuestros días”, pero quiero decirles que no es así, no podemos estar conformes con lo que tenemos, sino que debemos de buscar más de Dios. Hechos 4:16, “¿y cómo los vamos a callar?” Es la pregunta que debería hacerse el enemigo. Sin embargo, cuando los discípulos fueron amenazados para que no hablasen en nombre de Jesus,   ellos vieron en esto una oportunidad, a lo que les preguntaron: “¿es justo obedecer a los hombres antes que a Dios?”

Debemos de entender como Dios los ha llenado de fuego, gente común y corriente que al conocer el evangelio, el poder de Dios los llenó y ahora están con fuego; ¡nada los detiene! la predicación fuerte, conversiones de miles… quiere decir que había algo diferente en ellos a la hora de hablar.

Hechos 4:29-31, la respuesta de los apóstoles partió de la oración a Dios y siguieron haciendo cosas grandes en nombre de Dios. Un nuevo temblor hubo ese día, una llenura más fuerte que trajo la persecución y los momentos difíciles. ¡Qué cambio tan impresionante se empezó a ver en las vidas de las personas y las multitudes convertidas a Cristo! Hubo una unidad en todo sentido, tenían en común las propiedades y todo lo que poseían.

Hechos 5, Pero un matrimonio murió por sustraer del precio de lo que ellos debían de traer, y las palabras del apóstol Pedro fueron “¿porqué dejaste que Satanás pusiera esto en tu corazón para que mintieses y sustrajeres del precio de la heredad?”.  ¡Qué impresionante es ver como dice la palabra de Dios! “vino un gran temor sobre la gente de la iglesia y sobre los que oyeron estas cosas” no es para menos ¡si hubo dos muertos ese día! ¡Ya nadie quería mentirle al Espíritu Santo! Si hay algo que debemos de aprender es a ser claros, aquí no es una asunto de apariencias, sino de honrar al Espíritu Santo. Debemos de aprender a caminar en una comunión sincera con EL, todas estas reacciones las vemos como una transformación de ellos.

El Espíritu Santo trae un temor de Dios grande.

La persecución se hacía más fuerte cada día, y como las autoridades no estaban de acuerdo, intentaron apagar de todas formas este fuego, pero no pudieron, invadió Roma y todos los imperios.

Hechos 5:17-18, los religiosos en su enojo llevaron a los apóstoles a la cárcel, pero el mover de Dios no se podía parar. En los versículos 19-20, el ángel de Dios los saca de la cárcel, ¿podemos imaginar lo que sentía la gente al mandar a callarlos a ellos y luego verlos fuera? Hechos 5:24, cuando los van a  buscar para juzgarlos no los encuentran. Ahí estaba la guardia y toda la seguridad, pero ellos no, ya estaban  predicando en otros lugares.

En resumen, en el corazón de los religiosos estaba: “¿a dónde va a parar esto?”, tenían una gran frustración y ya que había pasado todo, los vuelven a aprehender en Hechos 5:31-33, la ira los tomó a tal punto que mataron a pedradas al primer mártir: Esteban. Hechos 6:10, describe muy bien a Esteban, y se decía de él que “nadie lo resistía”, este hombre era impecable, solo con testigos falsos lo pudieron apresar diciendo cosas que no eran verdad. En Hechos 7:55 podemos leer la defensa de Esteban y los religiosos tan enojados no soportaban escucharlo. Es ahí en donde podemos ver por primera vez a Saulo, quien era un asesino de cristianos. El clamor de Esteban en este momento nos habla de lo que había en su corazón: “no les tomes en cuenta este pecado”, a partir de ese momento, las misiones se desataron a todo lugar.  En Hechos 8:4 vemos a las personas anunciando el evangelio, y este Saulo tomaba acción siendo un ciudadano romano y pedía cartas a los saduceos para matar a los cristianos. Dice la palabra que los arrastraba por todo lugar hasta que morían porque odiaba a los cristianos.

Hechos 9:1 este encuentro con Jesús de Saulo produce lo que debería suceder en cada cristiano y es: “Señor ¿qué quieres que yo haga?”, es esa sumisión la que nos enseña que ha habido un encuentro real con Jesús. Este Saulo que llegó a ser Pablo, todavía necesitaba una transformación más, era acerca de la tradición judía que decía que los gentiles eran como perros, y tuvo que empezar a luchar con esto en la revelación que Jesús le había hecho, transformación que produjo los escritos mas profundos y fuertes acerca del evangelio, que inclusive a nosotros hoy día nos cuesta entender.

Esta última transformación en el evangelio que es la inclusión de los gentiles al arrepentimiento, fue la que trajo la expansión del evangelio como nunca antes.

Yo les hago esta pregunta ¿estamos viviendo un verdadero pentecostés? Esta semana los invito al curso de Apocalipsis porque estoy convencido que estos son los últimos tiempos y estamos cerca de ellos, estos últimos días serán muy duros y necesitamos estar encendidos en este pentecostés que nos va a llevar a hablar la palabra con denuedo, y ese fuego y poder nos va a llevar a la cosecha más grande que hayamos visto.

Solo el Espíritu Santo nos puede ayudar en estos tiempos, no solo a ser guardados, sino a ser ungidos.

Quisiera que ores conmigo: “Señor te pedimos perdón por andar lejos de vivir una vida de Pentecostés, Señor ayúdanos a salir de estas situaciones que nos han desubicado y nos tienen distraídos y dando golpes al aire, Señor que seamos como las vírgenes prudentes que conocen los tiempos y saben lo que está sucediendo en medio de nosotros, queremos ser instrumentos en tus manos en estos tiempos antes del arrebatamiento, guíanos y enséñanos a vivir un verdadero Pentecostés”.

 


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